Idioma

¿Dónde se habla el ruso? En el país más grande del mundo – en Rusia, pero el ruso, además, es el idioma oficial también en Bielorrusia, Kirguistán, Kazajistán, Abjasia y Osetia del Sur;  de amplio uso en Ucrania, Estonia y Letonia. Y claro está que es hablado también por aquellos que nacieron en La Unión Soviética, las repúblicas soviéticas eran (las nombro por el orden como están marcados en el mapa de 1-15): Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Estonia, Georgia, Kazajistán, Kirguistán, Letonia, Lituania, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania, Uzbekistán.

¿Es defícil aprender ruso? Sí y no. Hay un refrán ruso que dice “Терпение и труд всё перетрут” su análogo español sería “con paciencia y trabajo se termina el tajo”.

El ruso es bastante complicado, especialmente en la parte gramatical, pero es una gramática muy muy muy lógica y las reglas no tienen tantas excepciones (odio las excepciones!).

Existe una lista de los idiomas más reclamados al día de hoy, el idioma ruso esta en la cuarta posición después del inglés, el español y el chino. Si tenemos en cuenta la difusión del ruso por el mundo hablamos de casi 500 millones hablantes (nativos y no nativos), y eso coloca este idioma en la tercera posición después del chino y el inglés. En mi opinión  aprender ruso es mucho más fácil que el idioma chino con sus idiogramas en vez de letras. ¿Y eso? Mira, el alfabeto ruso tiene 33 letras de las cuales son 10 vocales, 21 consonantes y 2 letras que no tienen ningún sonido. Pero lo más importante que muchas de estas letras coinciden totalmente con el alfabeto latino debido que ambos alfabetos tenían la influencia del Imperio romano. Y hay más motivos.

El alfabeto ruso es una versión adaptada del alfabeto cirílico. Existen diferentes teorías sobre el origen del alfabeto. Algunos apuestan que fue inventado en el siglo X por un misionero del Imperio bizantino, la historia no guardó su nombre, pero es posible que fuera San Clemente de Ohrid (era búlgaro). Otros insisten que fue inventado por dos hermanos Cirilo y Metodio (en 863), también misioneros del Imperio bizantino. Tenían como objetivo la traducción de la Biblia en el contexto cultural de los pueblos eslavos, y lo consiguieron. Su alfabeto estaba basado en el alfabeto griego con caracteres del alfabeto glagolítico por sonidos exclusivamente eslavos. Este idioma era usado por la  Iglesia Ortodoxa Rusa hasta el siglo XIV, cuando surgió el eslavo eclesiástico, usado hoy en día en el culto.