Un amigo mío me contó sobre un artículo de El País que desde luego necesita una aclaración. Y me veo absolutamente capaz de explicar cada una de las fotos que aparecen en este artículo llamado “El misterio de las presentaciones rusas”. El autor, Mikel López Iturriaga (con su equipo), asegura que ha hecho “investigación profunda – y dolorosamente ilustrada – sobre los motivos que llevan a los rusos a emplatar como si hubieran tomado drogas”. Pues, querido autor, no estoy de acuerdo contigo, ni te has acercado mucho a la verdad, si quieres por fin descubrir el misterio lee éste artículo mío.

El error más grave de este artículo consiste en meter las fotos de “las operas diferentes” (es una frase hecha rusa que significa mezclar las cosas que no hay que mezclar entre si) en una sola foto-presentación. Pues, por eso parece tan absurda, loca y “drogada”. Para ser más demostrativa imagina una presentación fotográfica llamada “¿Qué hacen españoles con la comida?” donde aparecen las siguientes fotos: una tomatina, una batalla de harina y huevos, otra foto con la gente empapada de vino tinto, un plato de lentejas (que desde luego por su color y textura no es nada apetitoso), y algunas fotos de los platos de Ferrán Adriá con polvo de oro.Mira, todas las fotos representan algún producto comestible, pero por debajo de estas fotos voy a escribir lo siguiente: mientras 2 millones de niños españoles pasan hambre sus papas juegan con la comida (yo misma no creo que sean 2 millones de niños, pero mi propia experiencia me hizo pensar que el problema existe, porque en todas las recogidas de alimentos los productos principales que pedían especialmente eran los productos infantiles). ¿Qué tal? Cada foto es una verdad, el título también, pero todo juntos es una barbaridad. A eso quiero llegar: cada foto del artículo “El misterio ...” es una verdad, pero cada una pertenece a su tema, no hay que mezclar las cosas de las operas diferentes. 

¿A qué temas pertenecen las fotos? Veo claramente estas 9 (y podría escribir 9!!! artículos diferentes):

1) Las fotos de los platos infantiles. En Rusia las madres en su mayoría (casi absoluta) cocinan cada día y lo hacen acompañadas de sus hijos. Mientras en España los niños españoles al tocar los productos como la harina o los huevos dicen “¡Qué asco!” (lo he escuchado más de una vez en mi propia cocina española), los niños rusos se divierten en la cocina diciendo “Mamá hoy quiero las salchichas peludas, vamos a prepararlas juntos”. Y lo pasan genial los dos en la cocina haciendo cosas increíbles y muy divertidas. El niño quiere un conejo, ¡hala! ya lo tiene, o una oveja, o un perrito (estas son las fotos que aparecen en la presentación). Son obras que no son de una persona drogada, sino de una pareja muy creativa y nada aburrida (que es una madre con su hijo). Además, el orgullo infantil hace que los niños comen con mucho gusto sus propias creaciones y de este modo una madre lista controla muy bien para que coma de todo. Lo que veo yo en España es que los niños "sobreviven" a base de azúcares, por eso no hay que sorprenderse con los datos. En la actualidad, casi uno de cada tres niños españoles sufre obesidad o sobrepeso. En total, España es el tercer país europeo con más obesidad infantil, el 34% de los niños en edad escolar tienen obesidad o sobrepeso. 

2) Para animar a un niño probar un producto nuevo al principio dejamos que juegue con él y ála ya tenemos un gato de un tomate. Por cierto, no es obligatorio comer las cosas decorativas, normalmente se come el plato y "el gato" se queda en el plato vacío.

3) Si celebramos un cumple infantil nadie va a poner encima de la mesa coca-cola, patatas fritas o palomitas, porque no es la comida sana, no las compramos y no las servimos para nuestros niños. Pero sí, podemos hacer unas ensaladas de verduras y decorarlas según las preferencias infantiles y allí aparece en nuestra presentación un papá noél, un tigre, un pez, etc.:

Los niños rusos cocinan y ayudan mucho en la cocina, por eso algunas creaciones pueden parecer "mal presentadas" o "drogadas" (como dice el autor del artículo de El País).

4) En muchas ciudades rusas organizan los concursos donde tienes que presentar algo hecho de los productos comestibles, pero no para comerlo después, sino para divertir al público, gana la presentación más original. Así que todas las fotos donde aparece la dichosa servilleta de cuadros desde luego son de la misma opera:

     

En mi infancia en el cole hacían muchos concursos así. Te daban un tema, por ejemplo, los animales marinos, y durante un tiempo limitado tenías que inventar y presentar tu animal de los productos. Era muy divertido.

5) Hay dos fotos otra vez de dos concursos diferentes, además aparece el número del concursante en la foto (y el pez esta secado). Una vez más son cosas de decoración de, por ejemplo, una tienda de embutidos o una pescadería.

6) Nadie en su sano juicio va a servir en la mesa unas barras enteras de mortadela o unos pollos con naranja en vez de cabeza. Estas fotos son unas bromas "domésticas", unas chorradas. No van a aparecen en ninguna web de cocina.

7) Hay una foto que me hizó reír mucho:

¿Los precios en euros? ¿Y la dirección .com? Perdón, pero ésta foto no tiene nada que ver con Rusia. Como pasa muchas veces aquí en España es una manipulación, las noticias españolas rara vez representan bien las noticias rusas (más bien estas noticias pasan por un redactor proaleman o proamericano). 

8) La foto del escaparate con dos pollos saludando, desde luego es una buena broma que te hace sonreír. No es una cosa típica del escaparate ruso, justo lo contrario la frase rusa dice “¡Felicidades!”:

9) Una foto es sin duda una creación infantil. A ver si un padre tiene la valentía para decir a su hijo de tres años (delante de su madre) que su conejo de tortita es “cutre”:

10) Siempre hay que saber cuando tienes que parar. Algunos no lo saben, por eso una idea bastante interesante se convierte en un espanto, estoy de acuerdo.

Esto es al respecto de la presentación fotográfica que aparece como la bandera del artículo. Ahora vamos con las fotos sueltas. Muchas de ellas pertenecen a un blog que va sobre la inspiración y la creatividad. Habla un poco de todo (arquitectura, cuadros, cine ...), no solo de como puedes decorar un plato si tienes mucho tiempo libre y los instrumentos especiales:

http://svistanet.com/eda_i_kulinariya/ukrashenie-blyud-40-foto.html

Y el autor del artículo buscó por todo el internet, por eso algunas creaciones son muy domésticas (como el ratoncito, es una ensalada de queso) y otras son muy profesionales (como el lago):

En general, una vez más digo que estas fotos no son los platos que representan la cocina rusa, justo al revés son creaciones únicas, donde el objetivo principal es sorprender.

Pero hay una gran verdad en todas estas fotos – a los rusos nos gusta decorar nuestros platos. Pero (ojo!) no lo hacemos diariamente, solo para ocasiones especiales, como puede ser un cumpleaños, por ejemplo. Un plato de ensalada lo ves todos los días, pero con un gato encima no. La idea es sacar la sonrisa a tus huéspedes, hacer una cosa increíble de las cosas simples. Y ya está. Claro está que a alguna persona se le va la mano, pero hay muchas tantas que controlan muy bien su don artístico. Creo de corazón que soy de las últimas, porque por ser una mujer rusa “mortal y corriente” a mí también me gusta decorar y hacer cosas increíbles de nada. Muchas veces es imposible saber donde termina el mantel y empiezan los platos. Como las pruebas en mi próximo artículo te pongo las fotos de unas creaciones mías.

¿Y los restaurantes rusos? Hay una gran diferencia, la alta cocina rusa tiene tanto gusto y tacto como la española. No te van a servir nada asombroso o lo que tiene el doble sentido. Un plato de ensalada va a ser un plato de ensalada y nada de cosmos. Si te interesa escríbeme y te recomiendo unos restaurantes perfectos (económicos y de lujo). Creo que el mundo de la alta cocina no tiene fronteras, porque al ver dos platos es imposible reconocer su “nacionalidad”. ¿Dónde está la alta cocina española o rusa? Si ahora está de moda la cocina molecular.

Así que vete tranquilamente a cualquier restaurante ruso y no esperes ver un ratoncito en tu plato de una ensalada con queso. Pero si vas a un cumple infantil que se celebra en una casa rusa es muy probable que vayas a encontrar muchos ratones como estos:

Fuente Fuente Fuente
Fuente Fuente Fuente

Y yo personalmente no veo nada “drogado o loco”, es divertido y comestible. ¿Y qué puede ser mejor para que un niño coma muchas verduras diferentes? 

Querido lector, abre su mente, no permitas que otras personas te manipulen diciendo que todos los rusos no tienen gusto.

Y por último, el autor del artículo de El País llama una ciudad rusa como Leningrado, dios mío, desde el año 1991 (desde hace 24 años) es San Petersburgo. 

Y eso es todo por hoy.

Espero que te haya rusizado un poco hoy.

¡Rusízate más conmigo!

 

 

 

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