Para gente curiosa

Cualquier niño nacido en el territorio español automáticamente se convierte en un ciudadano de España. En el caso de Rusia pasa lo mismo. Pero esto es una cosa que depende de la ley, muchas veces estos niños siguen siendo de corazón, de alma chinos, franceses, ingleses, etc. Hoy te cuento sobre algunas personas muy famosas que no esconden sus raíces rusas, justo lo contrario, están orgullosas de ellas y casi lo gritan en voz alta y hasta intentan encontrar sus parientes lejanos en Rusia.

Cualquier plato tiene un millón de recetas. Aquí en España no he probado dos paellas iguales. Pues, en Rusia pasa lo mismo con cada receta. Hoy te propongo conocer mi receta simple y muy rápida de ¿Cómo hacer los blinis rusos usando los productos españoles? Además verás las fotos de cada paso de la receta para que no tengas dudas. Eso ayuda mucho, te lo aseguro.

En Rusia la imaginación nos sobra. Para demostrártelo una vez más hoy te cuento una historia de cómo un día unos cangrejos se convirtieron en unos bombones buenísimos, cuya receta prácticamente no cambió mucho desde los tiempos de su creación, que es el año 1880. ¿Te parece interesante? ¡Sigue leyendo! Y lo sabrás todo y verás las fotos de estos bombones, pero ya actuales, del año 2016.

Ahora cuando se acerca la Navidad y la fiesta del Año Nuevo me he parado para pensar en cosas que los rusos asociamos con estas fiestas. De mis artículos anteriores ya sabes que en Rusia nos centramos más en la fiesta del Año Nuevo, porque la Navidad llega después (en Rusia no somos católicos, somos cristianos ortodóxos). Cada niño ruso espera con muchas ganas la llegada de una pareja que es El Abuelo Frío y su nieta La Niña de la nieve (no hay ningún Papá Noel, ni Santa Claus) que llegan en una carroza de tres caballos con muchos sacos de regalos para dejarlos después por debajo de nuestros abetos decorados.